Anticonvulsionantes

Son unas drogas o medicamentos indicados para el tratamiento de diversos tipos de convulsiones asociadas con trastornos como la epilepsia, una disfunción neurológica en la que los aumentos excesivos de la energía eléctrica se emiten en el cerebro, y otros trastornos.

Objetivos de los anticonvulsionantes

El objetivo de estas drogas o medicamentos (anticonvulsionantes) es controlar el ataque convulsivo para que no aparezcan efectos secundarios o que aparezcan en el menor grado posible. Es fundamental realizar determinaciones periódicas de concentraciones séricas en individuos que estén con estos tratamientos para que las dosis sean personalizadas y se eviten los efectos secundarios que pueden ser parecidos a los de una intoxicación.

El uso continuado de anticonvulsionantes puede presentar efectos adversos que incluso pueden aparecer a dosis terapéuticas:

  • Síntomas de intoxicación
  • Efectos secundarios propiamente dichos
  • Fenómenos de idiosincrasia (solo en un determinado grupo de individuos que consumen anticonvulsionantes)

Características de los anticonvulsionantes

  • Son inductores enzimáticos
  • Se unen en un porcentaje importante a proteínas plasmáticas (en ocasiones esta unión puede ser del 90%), y puede producir interacciones que producen mayor efecto tóxico.
  • Son poco solubles

Intoxicación con anticonvulsionantes

los anticonvulsionantes así todo medicamento en exceso es malo para nuestro organismo, nos pueden causar una intoxicación. Algunos síntomas que se presentan son: depresión del SNC, una situación de coma e insuficiencia respiratoria. Aparecen paulatinamente: al principio hay sedación, somnolencia; luego aparece la insuficiencia respiratoria.




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